Tuesday, April 17, 2007

Son mala onda con el ministro

El pobre ministro Velasco ha sufrido todo un calvario con su proyecto estrella. Esto de la depreciación acelerada como que a todo el mundo le gusta, pero por distintas razones se la han puesto difícil a la autoridad de hacienda.

Primero, un breve curso de economía en treinta segundos: La depreciación acelerada es un beneficio que permite pagar menos impuestos a las empresas, haciendo más rápida la caída del precio de sus inversiones en bienes de capital y, por lo tanto, disminuyendo el valor del patrimonio sobre el cual se calcula su tributación. Por ejemplo, si una panadería compra hornos, su precio disminuye mucho más rápido para calcular el valor por el cual la panadería debe pagar impuestos.

La cosa suena razonable y está sintonizada con la majadera demanda por más incentivos al crecimiento que espetan a cada rato los hombres de negocios y medios escritos influyentes. Pero sucede que la derecha no pescó a Velasco con la idea y hay senadores de la Concertación que se han negado a darle la pasada.

Todos dicen que el proyecto no beneficia a las Pymes y sí a los grandes empresarios, pero podríamos sospechar de otras razones. Porque pongámosle que es cierto que no beneficia a las Pymes, pero nadie podría decir que las perjudica más de lo que ya se las ha perjudicado. Entonces, por qué no aprobar lo que le hace bien a algunos sin hacerle mal a nadie.

La verdad tras toda esta cuestión es que al ministro Velasco le tiene envidia. Porque es pintoso, porque se viste bien, porque tiene una cátedra vitalicia en Harvard, porque tiene el suave departamento frente al forestal, con cúpula blanca y todo, porque si quiere escribir una novela, la escribe y se la publican, porque si quisiera deja la pega mañana y no tendría ningún rollo para mantenerse.

Ahora, más encima, se supo que el ministro se castigaba pololeando con la “chilena ganadora del Pulitzer”, que está como quiere, igual que cuando protagonizó el spot de Nescafé con el cielo arrebolado y un dudosamente higiénico hervidor eléctrico.

Y además, a Velasco le dicen arrogante. Cómo no va a ser arrogante con todo eso el hombre. Si está en su derecho. Ministro, acá lo apoyamos. De pasadita, no nos vendría mal una beca, un carrete en el departamento o que presente a la ex.

1 Comments:

Blogger Francisco said...

Sin dejar de lado que le envidian la esposa, hay que decirlo.
Además de guapa e inteligente (como diría Luciano Bello), la Consuelo es una fiera cuando se trata de defender a su hombre. Es cosa de escuchar ese audio que se les "filtró" a los de sonido de 24 Horas.

Fco.

April 20, 2007  

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